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Hemos estado discutiendo Las Ocho Creencias en el Budismo de Yasutani Roshi
y la última plática fue sobre La Vida Eterna. Debemos tener mucho cuidado respecto a esto para no empezar a
lanzarnos en viajes de fantasía
egocéntrica -ya que la verdad de lo que tu eres va mucho más allá de cualquier
cosa que podamos imaginar. Toda esta imaginería con la que juegas en
el cojín, y a la que aspiras, aparece en blanco y negro, mientras que la
verdad es en technicolor.
La cuestión que debe
tener la mayor importancia para nosotros es la del nacimiento y de la muerte, el
entrar y el salir de la existencia. Si dices que no le temes a la muerte,
entonces te estás engañando. ¿Crees en la Vida Eterna del Budadharma o le
tienes miedo a la gran vacuidad, la nada? Qué eres? Esto es lo que uno debe
preguntarse.
Para empezar, tenemos
que ver el tiempo y el espacio de otra manera. Algunas discernimientos iniciales son
presentados por aquellos científicos que
han trabajado en el dominio de la física cuántica. Al mismo tiempo, debemos
recordar que, aunque estos genios trabajan con sus mentes en profunda
concentración, a diferencia del proceso del zazén, rara vez se produce
una transformación de su ser. No pueden salir de su cabeza mientras suben a una plataforma
a observar el universo.
Según Einstein
todos los objetos a través del universo están viajando a una velocidad fija-
la velocidad de la luz. No hay envejecimiento a la velocidad de la luz y
todas las nociones de espacio y tiempo son relativas. Toma el ejemplo del
fotón, una partícula subatómica, una partícula de luz que no tiene una
masa que se pueda identificar, pero que sí tiene energía y
movimiento aparente. Según la física cuántica, todo lo que existe
emergió del "Big Bang". Un fotón, una partícula de luz, tiene
por tanto la misma edad que cuando ocurrió el big bang. No hay transcurso
del tiempo a la velocidad de la luz. ¿No hay tiempo?
¿De qué estás
hablando?
¡Estás hablando
de tí mismo! No puedes salirte de este preciso momento. Pero los científicos
no entienden el tiempo desde ese estado absoluto del que hablaba Dogen. Ahora
mismo puedes alcanzar un entendimiento que ellos no poseen. ¡Dime
cómo sales afuera de tí mismo! Ahora mismo deja el lugar que sientes detrás de tus ojos y entre tus oídos y siéntate aquí, al otro
lado del zendo, junto a mí.
¡No puedes
hacerlo! Ahora trata de encontrar algo que siempre está afuera de ese lugar -
ahora mismo - que puedes identificar. ¡Enséñamelo! No puedes dejar el
espacio del que estamos hablando. Si piensas que está atrapado en este cuerpo
limitado, entonces estás hablando Buji-Zen.*
¿Qué es lo que
está considerando esta gran pregunta? Los científicos dicen que no es una
pregunta relevante, pero es la única pregunta relevante en última instancia.
¿Qué es mente? ¡No pienses!!
¡Esto es mente!

Y, cuando estoy en
el estado de mente no-dividida, el "yo que se da cuenta del yo", no hay
conceptualización, no hay imágenes o palabras. Eso sería un estado de
sueño donde estás atrapado en tu imaginación de lo que es.
¿Te das cuenta que
tu no eres tus pensamientos, que este "darse cuenta" es
realmente las cosas de las que no te preocupas? Esas son las olas que emergen
del océano. La verdadera esencia de tí, la luz de tí,
es como un fotón, nunca envejece aunque las cosas a tu alrededor den vueltas,
se agiten y se deterioren. El terreno básico no conoce el miedo. Es compasivo.
Sólo esta palabra "darse cuenta" es la fuente de todo asombro.
Pero no pienses que
puedes emprender un juego de la conciencia discriminativa con esta conciencia
pura. Mientras exista una percepción de un "yo", seremos incapaces
de experimentar el lugar de los milagros y la magia.
¿Cómo liberarnos? Empezamos por no proyectarnos
- saltar a conclusiones
egocéntricas sobre lo que se presenta ante nosotros- porque estamos
invariablemente equivocados, y el mundo del samsara prospera. En otras
palabras, empezamos por confiar en "no sabiendo". Esa es la vida sin
restricciones, ocupándonos verdaderamente de lo que se presenta.
El futuro nunca
llega aquí. Entonces, si estás esperando la iluminación, simplemente estás
atrapado en tus propios pensamientos. Sólo te puedes despertar en el ahora.
¡Despierta! Siempre es ahora. Sólo abre los ojos y deja a un lado todo
pensamiento discriminativo. Si alguna vez probaste la levedad de ser, te deja
sin aliento. Es un resplandor tranquilo y nuestra capacidad de respuesta es
ilimitada. Estás jugando en un campo infinito para siempre.
* Zen sin fundamentos/ artificial.
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