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EL GRAN MISTERIO
Teisho de William Nyogen
Yeo, Roshi,
Marzo 2000

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Voy a leer un pasaje de
este interesante librito, Cultivating The Empty Field ('Cultivando
el Campo Vacío'), las enseñanzas del Maestro Zen Hongzhi. Luego
haré algunos comentarios sobre lo que tiene que decir. Puede que estén
más familiarizados con la presentación japonesa de su nombre, Wanshi
Shogaku. Hace algunos años, me
topé por primera vez con este maestro. Estaba leyendo una recolección
de pláticas de algunos de los viejos maestros, y realmente quedé impresionado
con uno de los pasajes. Me dije, "¡Espera un momento! ¿Quién es
este sujeto?" Lo que leí sonaba como algo que Dogen Zenji podría
haber dicho. Cuando me enteré que era predecesor de Dogen, estaba realmente
sorprendido. ¿Sería posible que Dogen plagiara su trabajo? Le pregunté
a Roshi acerca de esto. Me dijo que Hongzhi sí tuvo un efecto profundo
sobre Dogen y el Soto Zen japonés. Me sentí extremadamente afortunado
por haberme topado con este viejo Maestro que era tan claro y elocuente
en su presentación. Deberíamos apreciarlo como un verdadero tesoro.
Déjenme leerles una porción de su enseñanza acerca de Investigating
Wonder (Investigando el Prodigio).
Empieza
diciendo: "En la claridad existe el prodigio". No dice
que en la claridad, o el estado de iluminación, simplemente encontrarás
aburrimiento, frustración, ira, o miedo. ¡No, de ninguna manera! Es
justamente lo contrario de eso. La claridad es prodigiosa... profunda
más allá de cualquier cosa que podamos imaginarnos. Dice: "En la
claridad existe el prodigio, con energía espiritual brillando por sí
misma". Este prodigio no depende de nada. ¡Es eterno! Afirma después:
"No puede asirse y entonces no se le puede llamar ser".
Está más allá de las condiciones. Está vacío... ¡sin punto fijo! Sin
embargo, no se equivoquen pensando que está negando la existencia. Dice:
"No puede desaparecer, entonces no se le puede llamar no-ser".
No podemos negar que, mientras estamos aquí sentados, estamos teniendo
una experiencia. Pero la propia experiencia en sí misma está vacía ...
no fija o estática. Cuando podamos experimentar claramente lo que esto
significa, nos llenaremos de asombro como él. Prosigue diciéndonos cómo
experimentar este prodigio. Dice: "Más allá de la mente de deliberación
y discusión, apártate de los vestigios de las imágenes intangibles.
Vaciar nuestro sentido de existencia propia es prodigioso". El
Yo verdadero trasciende el reino del pensamiento dualista. Tenemos que
cortar una vez por todas el flujo de la mente egocéntrica... liberándonos
de la mente aferrada y prejuiciosa.... sin mantenernos más en
el pasado ni fantasear en el futuro. Debemos vaciarnos completamente
de cualquier noción de existencia propia. El samadhi del ser absoluto
en el momento presente, ¡Qué prodigio!

El obstáculo
más difícil de nuestra práctica es nuestra adicción al concepto de un
Yo separado. Este es uno de los tres venenos: la ignorancia ... verme
a mí-mismo como un ser separado del mundo que me rodea. Esta percepción
de separación es el engaño de la mente egocéntrica. Su fundamento básico
es el miedo y el miedo da origen a la codicia y a la ira. Éste es el
combustible del samsara ... el mundo de eterno sufrimiento.
Hongzhi nos alienta a darnos cuenta que no existe tal cosa como un yo
separado o fijo. El mundo de todas formas manifiestas está vacío ...
shunyata. Por favor, comprendan que shunyata no es vacuo
. Cuando decimos vacío, tiene una cierta connotación negativa. Esto
le preocupaba a Roshi. Solía decir: "Shunyata no es nihilismo
ni significa no-existencia. Es justamente lo contrario. Es el grito
de la afirmación ... es el flujo inexorable de la creación. ¡Es eterno!".
Los científicos
modernos también nos llevan por este camino. Nos dicen que si pudiéramos
poner un microscopio electrónico enfocado a nuestro cuerpo o a
cualquier cosa que tenga una forma física, no seríamos capaces de encontrar
una masa fija o sólida. Vemos lo que parece ser un espacio vacío.
Y sin embargo, no llamamos al cuerpo vacuo o decimos que es inexistente.
Han desarrollado teorías sobre lo que piensan que está sucediendo...
teorías que son sus mejores suposiciones. Pero de lo que sí están seguros
es que alguna forma de energía se está transformado continuamente.
Eso no es estático. Que existe un continuo advenimiento a la existencia
y luego un volver a regresar a la vacuidad. Esto es esencialmente lo
que Buda enseñó.
Mis sentidos
y mi cerebro organizan las experiencias que están sucediendo aquí como
Nyogen en un mundo de yo y los otros. Es funcional en la medida en que
me puedo vestir, mantener un trabajo, pagar las cuentas, e interactuar
con los demás. Pero esta separación que percibimos es una ilusión
... no es la realidad verdadera. Al no percibir la realidad verdadera,
todas mis elecciones y mis acciones se basan en los gustos y disgustos
de mi mente egocéntrica. Por consecuencia, vivo en una fantasía paranoide
de expectativas no realizadas ... atrapado en una lucha continua para
mantener y proteger lo que percibo como mío. La mente egocéntrica no
es el malo de la película, su rol no es más que el de intentar y
hacerme sentir seguro. Pero está condenada al fracaso desde el
principio mismo. No existe una entidad fija a la cual salvar o poner
a salvo. La seguridad significa, desde la perspectiva de la mente egocéntrica,
que podamos experimentar nuestra vida como relativamente estable. Que
mamá siempre nos va a llamar para el desayuno y que siempre habrán fiestas
maravillosas el fin de semana. Que siempre seremos jóvenes, saludables,
y fuertes. Luchamos para mantener esta ilusión, pero sabemos de manera
intuitiva que no es cierto. Horrorizados, nos miramos envejecer, vemos
a nuestros seres queridos enfermarse y morir, y sufrimos una y otra
vez por nuestras expectativas irrealizadas. Aún cuando nuestros
sueños se vuelven realidad o nuestras expectativas se cumplen
ocasionalmente, qué rápido se transforman en ceniza. De un día para
otro, rayamos el coche nuevo por primera vez y se vuelve un coche viejo.
El gran amor eterno de mi vida de repente se vuelve común y corriente,
y en algunos momentos un verdadero infierno. Todo sucede tan rápido.
Corremos de una cosa a la otra en nuestros intentos deseperados por
anestesiarnos ante las decepciones de la vida. Si sólo pudiera retroceder
en mi vida por un momento ... si sólo pudiera tener un año sabático,
un poco de tiempo para organizar mis pensamientos, para entender verdaderamente
lo que me está pasando. Entonces realmente sería capaz de ordenar mi
vida y acabar con todo este sufrimiento.
Discúlpenme,
pero tengo malas noticias. No hay un lugar donde podamos retroceder
en nuestra vida. El proceso de retroceder es nuestra vida. Mis
quejidos y lamentos acerca de mi sufrimiento son la vida. La vida es
un cambio continuo ... es impermanente. Vacío e impermanente, esto es
lo que Buda realizó y enseñó. Y todo este cambio está ocurriendo en
el escenario del eterno "AHORA". Nunca abandonar el "AHORA"
... ¡es eterno! Y es aquí, en el "AHORA" , donde podemos encontrar
la salvación y apreciar el prodigio de lo que realmente somos. Pero
mientras nos mantengamos encerrados en esta mente del ego apegada
y prejuiciosa,¡sufrimos! Atrapados en el flujo del pensamiento egocéntrico,
experimentándonos como estando separados del mundo que nos rodea, damos
vueltas en la pesadilla de la codicia, la ira y la ignorancia. Como
la parábola de los niños en la casa en llamas, continuamos jugando con
los juguetes de nuestra imaginación, buscando la paz y la tranquilidad
en la ilusión. ¡No existe la seguridad en la ilusión de la separación,
únicamente el sufrimiento! Esta es la enseñanza de Buda. Esto es lo
que Hongzhi está tratando que veamos.
Llegados
a este punto, debemos ser muy cuidadosos en no confundir un entendimiento
conceptual del vacío con la experiencia de soltar cuerpo y mente
...¡Kensho!
Iluminación! Si no hay iluminación, no hay Buda-Dharma. Donde no hay
Buda-Dharma, sólo hay sufrimiento. Ningún tipo de maña intelectual colmará
la brecha entre el engaño y la iluminación.

Prosigue
diciendo: "Vaciarse a sí-mismo de existencia propia es prodigioso.
Este prodigio está encarnado en un espíritu que puede volver a realizarse.
La mente luna con su cuerpo nebuloso se revela claramente en todas las
direcciones sin recurrir a signos y símbolos". Está vivo, es real
y se está moviendo. Puro como es. Abre los ojos, mira alrededor, no-pensando
y lo captarás; pero si tratas de conceptualizar un entendimiento de
este lugar, no funcionará.
Aquí es
necesaria cierta cautela. No se queden atrapados en la forma manifiesta
como lo hace la mayoría de la gente. Ya hemos hablado de esto. La forma
manifiesta está vacía y es impermanente y sí, es esta "mente
luna con su cuerpo nebuloso". Pero la forma manifiesta es simplemente
el reflejo condicionado del gran prodigio, no es el Yo verdadero ...
idéntico, pero diferente. Al utilizar la metáfora del océano y la ola
que se levanta, podemos ver que el viento, el karma, produce la ola
que tiene una dirección y una duración -características de la forma
manifiesta que podemos identificar. La ola no está separada del océano
pero no es el océano. Sin embargo, el océano sí es la ola. Si tratamos
y nos apoyamos en un entendimiento conceptual de la ola como el océano,
atrapados en las formas condicionadas que podemos ver, el movimiento
errático de las olas que producen los vientos cambiantes del karma nos
revolcará para siempre . No hay seguridad en la superficie turbulenta
del gran océano. Pero si podemos cortar por una vez el flujo del
pensamiento egocéntrico, sin estar atrapados ya en la pequeña mente
del yo y los otros, nos daremos cuenta, una vez por todas, que el gran
océano es mi verdadero yo.
Continúa
diciendo: "Irradiando luz por doquier, responde apropiadamente
a los seres y circula sin confusión a través de los engaños de los sentidos.
No-pensando. Permite que funcione. No practicamos para producir nuestra
naturaleza búdica. No tenemos que distorsionarnos o purificarnos. No
hay nada afuera de nuestra naturaleza búdica. Donde estamos, cómo somos
... simplemente elimina tu hacer egocéntrico y permite que el verdadero
Yo funcione tal como es. Este es esencialmente el arte del Zazén.
No seas temeroso e inseguro. El verdadero Yo siempre responde
apropiadamente en cualquier situación. Éste es un punto difícil de ver
, y aún más difícil de actualizarlo como práctica. Ni siquiera tenemos
que involucrarnos en la planeación egocéntrica. Lo único que tenemos
que hacer es mantenernos despiertos en una conciencia sin distracción
y ocuparnos de cada momento como se presenta, de manera desinteresada.
Sumergirnos totalmente en el samadhi del segundo que dura diez
mil años. Esta luz radiante es eterna y no hay lugar que no alcance.
Enfatiza más allá: "Supera cualquier obstrucción, brilla a través
de cualquier dharma vacío". Todo está vacío
y cambiante. ¡Eso es! Sólo existe el flujo de este dharma tan
sorprendente. Invierno, verano, primavera, otoño, nacimiento, crecimiento,
madurez, vejez, enfermedad, y muerte, no son más que la vida del
Buda, la vida de cada uno de nosotros. No hay obstrucciones, se mueve
sin esfuerzo. ¡Es eterno! Corta el flujo de la mente egocéntrica, deja
caer el apego a los sentidos, y luego retoza en el prodigio de tu verdadero
Yo. "¡Quë prodigiosa! Qué prodigiosa!" la canción del Buda.
Concluye
casi implorándonos: "Abandonando el condicionamiento discriminante,
deja entrar la sabiduría limpia, clara, y brinca y juega en samadhi.
¿Qué puede estar mal? Así debe uno investigar la esencia". Deja
la mente loca y egocéntrica de la discriminación atrás. ¡Esto tiene
que ser real! Si jugamos con la noción de que lo podemos hacer sólo
de manera conceptual, sin ningún esfuerzo, ¡estamos equivocados! Y si
decimos, como lo hace mucha gente: "Ah, es sólo mi vida normal".
Eso es buji Zen ... ¡Zen muerto! No habrá liberación, sólo
una continuación de nuestras vidas paranoides de engaño. ¡Dejen la mente
condicionada! Es posible hacerlo! Si nos quedamos atorados en nuestras
nociones de cómo pensamos que son las cosas, nunca experimentaremos
el prodigio del que habla este viejo maestro.
No practican
para su naturaleza búdica o para que ésta se evidencie. Su naturaleza
búdica está funcionando perfectamente en este momento. Ay, esto puede
ser decepcionante. ¿Quiere decir que tengo que aceptar el hecho que
soy todo con lo que tengo que trabajar? No me gusta esa idea. Vine a
esta práctica porque no me gusto a mí mismo. Estoy asustado y soy inseguro.
Qué decepción para mi mente egocéntrica, porque quería que Buda me volara
la punta de la cabeza y que estallara en mil colores como fuegos artificiales.
Quería que me crecieran alas y volar. Estoy repleto de expectativas
de cómo quiero experimentar mi práctica. Quiero una experiencia psicodélica.
Pero lo que mi Yo egocéntrico está diciendo en realidad es que quiero
que me entretengan. Quiero que mis sentidos se entorpezcan de indulgencia.
Si me mantengo anestesiado, quizás no me dé miedo el hecho de que tengo
tan poco control sobre quien soy y lo que soy. Realmente sí sabemos
que no podemos tener el deseo de ser alguien más de quien somos. Que
decepción tan terrible. Sólo me tengo a mí para trabajar.
En este
punto es donde funciona el gran misterio. Empezamos aquí, como somos,
no como pensamos que somos. Este viejo maestro nos dice: "Abandonando
el condicionamiento discriminante...
Qué puede
estar mal?" Perfectos tal como somos, no como pensamos que debemos
ser. No va a haber un milagro conceptualizado. ¡Cualquier fantasía que
producimos con nuestra mente egocéntrica es basura! Es imaginaria y
sólo aumenta nuestro engaño. La verdadera realización va mucho más allá
de la imaginación. La verdadera realización nos transforma tal como
somos. ¡Si sólo podemos apreciar cuan maravillosa es esta práctica!
Nosotros mismos nos atamos con cadenas imaginarias producidas por nuestras
mentes engañadas. Que somos perfectos, no como lo dice nuestra mente
conceptual, sino como somos. Si a través de la práctica correcta, alcanzamos
un punto donde avanzamos, liberados de las deliberaciones de la mente
que discierne y escoge, nos daremos cuenta que habremos entrado
en el samadhi de ser, donde experimentamos cada momento de la
vida como una expresión de felicidad. La verdadera realización, tan
citada , pero pocas veces realizada. El gran misterio, engaño o iluminación,
la opción es nuestra.
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